1.-    MISIÓN

"Nuestra Misión es la Habilitación y Rehabilitación de personas con problemas de abuso y dependencia de alcohol y otras drogas para su Integración Sociocultural, a través del modelo de Comunidad Terapéutica Ambulatoria"

2.- NUESTRA HISTORIA

Es interesante preguntarse cuando es realmente el inicio de algo. Dharma surge del trabajo de años de experiencia en al ámbito de las adicciones. En el año 1993, a mis 20 años, me integro como miembro fundador de la primera Comunidad Terapéutica de modalidad ambulatoria del país, por invitación de su fundador y amigo del alma, Remigio Muñoz. Después de 7 años de trabajo ininterrumpido, decido emprender nuevos horizontes y empiezo un trabajo orientado a la creación de Programas  Ambulatorios para el tratamiento de las adicciones, en diferentes clínicas privadas de Santiago. Es durante el trabajo en estos espacios donde empìeza a surgir lentamente el deseo y la necesidad de la creación de un espacio propio donde integrar los conocimientos y experiencia alcanzada a a lo largo de los años.

Antes de dar el paso fundamental, se incia una etapa de reflexión y distancia del trabajo de las adicciones y entro al mundo de los mal llamados Recursos Humanos y Desarrollo Organizacional, en el cual permanezco por 3 años. La distancia no hizo más que confirmar aquel anhelo interior surgido en el trabajo de la rehabilitación y el desarrollo personal.

Es así como en el año 2009 decido empezar a escuchar y a darle forma a aquella necesidad de construcción de un espacio propio para el trabajo de las adicciones. "Milagrosamente" empiezan a aparecer las personas, el lugar, los momentos, las oportunidades, el nombre, la sincronía misteriosa, hasta que en Julio del año 2009, tenemos nuestra primera reunión de equipo como Centro Comunidad Terapéutica Dharma.

Actualmente somos un Programa de Tratamiento que se caracteriza por el compromiso, el profesionalismo, la entrega, vocación de servicio, excelencia y un permanente deseo de brindar el mejor servicio para quienes llegan en busca de colaboración y ayuda.

Rodrigo Durán

 3.-    ¿QUÉ ES UNA COMUNIDAD TERAPÉUTICA?

 Comunidad Terapéutica más que un concepto es un método y estilo de trabajo particular, que a lo largo de los años se ha consolidado como el modelo de intervención más exitoso para los problemas de adicción a las drogas en el mundo.

4.- ¿QUÉ SIGNIFICA DHARMA?

 Dharma significa, entre otras importantes definiciones, propósito y sentido de vida. Para que el propósito de vida se realice es necesario que la persona se detenga y vuelque la mirada hacia su interior. Lamentablemente no estamos habituados a detenernos ni  a mirarnos con consciencia, no sabemos como relacionarnos con nosotros mismos, no somos conscientes de las motivaciones que guían nuestras decisiones, nuestros conflictos, nuestras relaciones y nuestra vida en general. 

 El consumo, el abuso y finalmente la dependencia de drogas y/o alcohol (que también es una droga), lleva a que la persona que la consume y después la padece, se aleje cada vez más de la posibilidad de realizarse como ser humano. Pero paradojalmente  también encierra el deseo de conexión con aquella fuente de vida que reside en cada ser humano, sólo que se ha errado el camino para alcanzarla.

 Dharma es el proceso a través del cual la persona con problemas de abuso y/o dependencia de drogas descubre quien es realmente, es recuperar el canal de comunicación consigo mismo, es escucharse y no extraviarse en la vida, es detener el doloroso proceso de autodestrucción y negación de vivir. Esto se da de manera necesariamente  conjunta con el proceso de abstinencia y Rehabilitación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

   

 


 

5.- CÓMO LO HACEMOS?

 La persona alcanzará los objetivos de su Plan de Tratamiento a través de la Participación Comprometida en cada una de las actividades que contempla el Programa de la Comunidad Terapéutica Ambulatoria. Dicho Tratamiento es una propuesta seria, profesional y especialmente diseñada para la problemática de la adicción a las drogas y al alcohol.

 6.- PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE CT DHARMA

 1.- La persona posee la capacidad para cambiar y ser protagonista de dicho cambio. En ella residen las condiciones y el potencial para hacer realidad tal propósito

 2.- El problema del abuso y/o dependencia de drogas es la consecuencia de un problema mayor y más amplio del cual la persona consumidora es completamente inconsciente o parcialmente conocedor.

 3.- La Habilitación la entenderemos como el proceso mediante el cual la persona logra desarrollar diferentes habilidades, que le permitan vivir la vida en abstinencia  con un sentido de vida real, basada en el conocimiento de si mismo, su historia y en el desarrollo y fortalecimiento de sus potencialidades.

4.- En nuestra Comunidad la persona en tratamiento trabajará en las diferentes dimensiones de su ser. En este sentido se darán las condiciones para que ella pueda "detenerse" y reflexionar acerca de su historia  de vida,  descubrir y desarrollar su ser  social, emocional y espiritual.

5.- El despertar a la dimensión espiritual, no como un sistema de creencias o la adherencia a una religión en particular, sino como un aspecto profundamente humano, será una invitación permanente y un objetivo pri a que decida ingresar a nuestros Programas.  

 6.- El proceso de habilitación y rehabilitación se desarrolla a través de la  participación en los grupos de encuentro de autoayuda y las diferentes instancias terapéuticas definidas para alcanzar dichas metas. En este sentido la metodología de trabajo se sustenta en los grupos de autoayuda y se complementa con otras importantes actividades tales como psicoterapia individual, psicoeducación, prácticas de relajación y meditación, terapias de pareja y familia, entre otras importantes actividades.

 7.- El  Equipo de Trabajo está formado por personas con una comprobada experiencia y vocación de servicio. Nuestra exigencia para todo miembro del equipo es que nadie puede colaborar, acompañar, ayudar y/o guiar a otro ser humano si antes no se ha empezado por sí mismo. Trabajar con profesionalismo es nuestro permanente desafío.